Alumnos de Santa Rosa y Máximo Paz también se quejan por las condiciones en las que estudian

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Tal como ocurrió en la escuela de Los Pozos, los mismos chicos viralizaron imágenes mostrando las condiciones en las que estudian. Aulas que se llueven, baños químicos y hasta un curso que toma clases en el patio por falta de espacio.


Son problemas que se arrastran desde hace tiempo, pero para los cuales no aparece una solución. Mientras el Municipio y el Consejo Escolar (hoy en manos de Cambiemos) se responsabilizan mutuamente por la falta de fondos para solucionar los problemas edilicios, en varias escuelas los propios alumnos utilizan las redes sociales para mostrar las condiciones en las que deben estudiar.

Primero fueron los estudiantes de la la ESN°6 del barrio Los Pozos, que publicaron imágenes sobre los sanitarios químicos que debían utilizar debido a que los baños estaban fuera de servicio. La difusión del reclamo obligó a los consejeros a gestionar ante la empresa constructora (el edificio se hizo a nuevo en el 2013) que dentro del marco de las garantías de obra efectuara la reparación.

Ante el éxito que tuvo la protesta, ahora son más los alumnos que utilizan las redes y se contactan con los medios para protestar por las condiciones de infraestructura de sus colegios.

Un caso es el de la Escuela N°16 Manuel Belgrano, de Santa Rosa, que fue parcialmente destruida por un incendio intencional, en julio de 2016. Desde entonces, la Provincia viene prometiendo su reparación, pero mientras tanto los alumnos deben utilizar baños químicos.

Desde hace dos años nos dicen que van a hacer los salones que faltan, en algunos hasta gotea cuando llueve. Tenemos baños químicos de la empresa Basani, que algunos días están en buen estado, y otros días no”, le dijo a este medio un alumno de la escuela.

Para colmo, los baños son compartidos en turno tarde por alumnos de la escuela primaria. “Hay chicos que dentro del baño fuman marihuana, los nenes y más las nenas pueden contagiarse de cualquier infección”, aseguró el joven, quien también alertó sobre otro problema adicional: “Hay una pared rota que da a un lote baldío, y los chicos salen por ahí y se van a comprar golosinas, hasta cruzan la ruta. La pared se mueve y en cualquier momento se cae”, afirmó.


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A quién corresponde la inversión

En el caso de la Escuela 16, no hay dudas de que la responsabilidad es de la Provincia, por la envergadura de la obra que debe realizarse. Incluso, tras una reunión que mantuvieron consejeros con autoridades municipales, la propia Verónica Iozzolino (presidenta del CE) argumentó la necesidad de llevar a cabo otras obras con recursos del Fondo Educativo –que maneja el Municipio- diciendo que este año la Provincia realizará una gran inversión en la Escuela de Santa Rosa, obra que ya se encuentra adjudicada.

Sin embargo, en pleno otoño y a pesar de la llegada de las lluvias y los primeros fríos, la obra aún no comenzó.

 

El Fondo Educativo

Como es sabido, existe una puja entre el Ejecutivo y el Consejo Escolar por el uso del Fondo Educativo, recursos que la Provincia coparticipa a los Municipios, y este distribuye según sus propios criterios.

Con la llegada de Cambiemos a la presidencia del Consejo Escolar, Iozzolino pretende que el uso de esos recursos sea consensuado o directamente girado al CE para ser utilizado en arreglos y mantenimiento. Pero en el Municipio aseguran que el Consejo debe buscar esos recursos en la Dirección de Cultura y Educación, y que el Fondo Educativo llega a los Municipios para que sean estos quienes lo distribuyan. De hecho, ha trascendido que la idea es aportar para la ampliación de jardines maternales o de infantes ante la altísima demanda de cupos en educación inicial.

Igualmente, pese a las diferencias, en el primer encuentro hubo algún acuerdo para el avance en las obras del Jardín 904 y la Escuela 11.

 

Sin aulas ni sillas, estudian en el patio

Igualmente dramática es la situación de los alumnos del último año de la Escuela Secundaria 11, en Máximo Paz, que funciona en el edificio del Hogar Bernardino Rivadavia, en préstamo a la DGEC. Allí, hay dos cursos que no cuentan con aula: mientras uno estudia en la biblioteca, los alumnos de sexto año directamente toman clases en el patio, sin sillas ni bancos, a la espera de que lleguen las prometidas aulas móviles.

Los mismos chicos difundieron fotos en las redes y mensajes a los medios, dando cuenta de la situación:

Hay un gobierno que se tendría que encargar de la educación de los ciudadanos, pero ¿qué pasa? No mueven ni un pelo. Nos iban a traer aulas móviles, pero no las trajeron. Se acerca el frío y ya hay días en que se siente demasiado. Los días de lluvia nos acomodamos en un pasillo, que es mucho más incómodo que el patio. ¿Cómo dejan que pasen estas cosas? ¿Dónde están los derechos de los estudiantes?” publicaron en uno de los posteos.

El caso incluso llegó a ser publicado por el diario Crónica, que tituló: “Sin mesas, aulas ni sillas, deben estudiar en el patio”.

Por el momento, no hay respuestas.


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