En dos de cada diez hogares de Cañuelas, alguien pasó hambre en el último año

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Un relevamiento universitario mostró la difícil situación social que vive gran parte de la población.


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Un estudio llevado a cabo por el CEM (consorcio de cooperación conformado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, la Universidad Nacional Arturo Jauretche y la Universidad Nacional de Hurlingham) dio cuenta de la situación económica y social de Cañuelas.

Según el informe realizado en base a una muestra tomada en la última semana de febrero y la primera de marzo, el 43 por ciento de los cañuelenses asegura que su actual situación económica es mala o muy mala, y sólo el 18 por ciento considera que es buena o muy buena.

Además, el 56 por ciento afirma que los ingresos del hogar “no les alcanzan” y tienen dificultades. Además, el 62 por ciento afirma haber limitado la cantidad de productos que compra, y un 36 por ciento dice que en su hogar debieron disminuir las porciones de comida por falta de dinero para comprar alimentos.

Los números de Cañuelas, en general, no difieren demasiado con el promedio del conurbano, donde los peores índices de pobreza se reflejan en el llamado “segundo cordón oeste”.

El dato más preocupante: el 22 por ciento de los encuestados aseguró que en el último año alguna persona de su hogar tuvo hambre porque no había suficiente dinero para comprar alimentos.

El estudio recogió también la opinión sobre los aumentos de luz, gas y agua y la situación laboral de los entrevistados. En este punto, el 36 por ciento de los cañuelenses aseguran que su situación laboral es “peor o mucho peor” que hace un año atrás, y sólo un 26 por ciento cree que ha mejorado. En este mismo sentido, el 26 por ciento piensa que es “probable o algo probable” que pierda su trabajo en los próximos meses.

 

La presentación

Durante la presentación –realizada en el Palacio Municipal- estuvieron el ex Secretario de Empleo en Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, Matías Barroetaveña (director del Centro de Estudios Metropolitanos), y el coordinador académico del CEM, Marcos Schiavi, quienes fueron recibidos por el intendente Gustavo Arrieta y el concejal Rodrigo Ruete, colaborador en la Universidad de Hurlingam, una de las tres que integra el consorcio del CEM junto a la Universidad Arturo Jauretche de Florencio Varela y la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET).

Justamente fue por intermedio de Ruete que en el marco de una medición realizada en todo en conurbano, se incluyó también al distrito de Cañuelas.

El llamado “Monitor del Clima Social”, busca medir de manera periódica la situación social en AMBA; específicamente percepción y experiencia de niveles de inseguridad social.

Se basa en una investigación de opinión pública a partir de entrevistas telefónicas realizadas con sistema IVR a teléfonos fijos. En el caso de Cañuelas, la muestra se tomó entre el 26 de febrero y el 4 de marzo y se incluyeron 282 casos, tomados por medio de teléfonos fijos.

El MCS está compuesto por siete indicadores de inseguridades (económica, alimenticia, laboral, sanitaria, habitacional, educativa y en transporte). En este monitor sólo se midieron cuatro, excluyendo salud, hábitat y educación.