Esteban Reimer pasó sus últimos días en “El infierno”, que dirigía Etchecolatz

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El desaparecido cañuelense fue identificado por un sobreviviente en los juicios de la Verdad del año 2002. El centro clandestino de detención, en Avellaneda fue uno de los últimos en ser señalizado, en el año 2015.


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(Datos por Juan Manuel Rizzi)

El Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “El Infierno”, ubicado en 12 de Octubre 234 de la ciudad de Avellaneda, fue señalado recién en el año 2015 –desafectando la cárcel común- como uno de los lugares donde la represión de la dictadura, durante el período 1976-1979, actuó de manera más brutal. Entre las fotografías de desaparecidos que hoy tapizan este Espacio Municipal para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos se reconoce la del cañuelense Esteban Reimer.

Fue el ex detenido Adolfo Manuel Paz quien en los Juicios por la Verdad del año 2002 suministrara los datos de la presencia de los representantes de la comisión interna de la fábrica Mercedes Benz, Víctor Ventura y Esteban Reimer, secuestrados el 5 de enero de 1977. Del último recordará: “Jugábamos al tatetí con miguitas, y siempre me ganaba”, además lo calificó como “muy solidario”, ya que Reimer ayudaba a contener a sus compañeros humanizando la situación que atravesaban.

“El Infierno” es el nombre que le dio el propio jefe de la bonaerense, Ramón Camps, y su policía cómplice, “porque de ahí nadie salía”. El mismo, junto a otros veinte centros de detención, estaba a cargo de Miguel Etchecolatz, a quien le acaban de revocar la prisión domiciliaria otorgada meses atrás por supuestos problemas de salud.


LA QUEMA (POEMA V)

Por: Juan Manuel Rizzi

 

No hay un Infierno salvo el de Avellaneda

Ni una página de teología, ni una condena

figuran en los registros

Cuanto los ojos han visto, no espera

una vida de salida, tampoco un juicio

O la “belleza del horror” descrita en círculos

que suben y bajan, donde se apagan

Materia sola incolora el que persigue su muerte

en vez de cantarla

Y la familia ya no se abraza para no morir de frío,

si borraron hasta las huellas:

esto es la misma NADA

Nada hecha a medida de quien tiene miedo al día

de banderas y llanto de mujer

No hubo un Infierno salvo el de Avellaneda

Aunque no quieras te quema,

vos también pudiste ser

Tenelo cerca

El que todo niega

sobre cruces camina.




Fuente:

http://www.desaparecidos.org/nuncamas/web/juicios/laplata/2002/laplatre_100402.htm