Santa María: la mamá de la nena que denunció abuso dijo que la escuela y el obispo quisieron guardar silencio

Compartir

En declaraciones periodísticas, la mujer relató los pormenores del caso, y los encuentros con las autoridades educativas y con el propio obispo de la Diócesis de Laferrere.


En una entrevista realizada por el portal InfoCañuelas, Patricia, la madre de la adolescente de 14 años que denunció haber sido víctima de abuso por un sacerdote en el Colegio Santa María, brindó por primera vez detalles de la situación, y aseguró que tanto la institución educativa como el propio obispo Gabriel Barba supieron desde el primer momento los pormenores del caso, y que aún así omitieron realizar la denuncia penal e intentaron minimizar lo sucedido.

Su declaración contrasta con la posición oficial del Colegio, que en un comunicado evitó desde el primer momento hablar de “abuso” y que relató el caso como una “sensación de incomodidad” por parte de la estudiante.

Más de un mes después de los hechos, y preocupados por la exposición pública, las autoridades y representantes legales del Colegio realizaron la semana pasada varios encuentros con padres. Allí dijeron que en las entrevistas con la familia no se llegó a advertir la gravedad de la situación, y dejaron entrever que los propios padres de la niña estuvieron de acuerdo en no judicializar el caso.

Ahora, en un crudo testimonio brindado a InfoCañuelas, la mamá de la nena dio detalles y contradijo los dichos de las autoridades educativas, además de relatar una entrevista personal que mantuvo con el obispo Barba, en la que el titular de la Diócesis le habría dicho que “confiaba mucho” en el sacerdote y que le aconsejó no realizar la denuncia para no exponerlo: “Yo no tengo la verdad. Yo estoy entre su hija y el sacerdote. Lo único que puedo decirle es que vamos a trabajar. Que no la exponga. Yo tampoco la voy a exponer a él. Vamos a manejarnos adultamente”, habrían sido las palabras del Obispo según el relato de la mujer.

Patricia contó también que su hija comenzó a hablar con el padre Carlos a mediados de abril por sugerencia de una preceptora y el representante legal, ante una situación de angustia que vivía. Desde entonces, según relató, la angustia se incrementó, hasta que a mediados de agosto relató que había sido víctima de un acoso por parte del sacerdote, que incluso habría llegado a decirle que “quería tener con ella una relación más que de amistad”. En ese contexto se sucedió la situación de abuso, que por consejo de su abogada omitió relatar.

De acuerdo al testimonio de la madre, al relatar lo sucedido en el Colegio, le pidieron que “confiara” y que mantuviera el “silencio y el hermetismo”, algo muy diferente a lo que las autoridades explicaron a los padres, conmovidos por la trascendencia pública del caso.