A 50 años del golpe, la poesía como memoria viva en Cañuelas

Compartir

 

Raúl Ernesto Valobra participó de una jornada conmemorativa donde compartió una obra atravesada por la memoria, la identidad y el compromiso colectivo.

En el marco de las actividades por los 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, se llevó adelante en Cañuelas una jornada conmemorativa que reunió a vecinos, militantes y representantes de distintos espacios para reflexionar sobre la memoria, la verdad y la justicia.

Durante el encuentro, el escritor local Raúl Ernesto Valobra tuvo un espacio para compartir una de sus producciones poéticas, en la que entrelaza su mirada personal con los valores vinculados a la memoria histórica y los derechos humanos. Cabe destacar que Valobra fue secretario de Cultura y luego de Prensa durante gestiones de Gustavo Arrieta, manteniendo a lo largo del tiempo un vínculo con la vida cultural y política local.

El autor expresó su agradecimiento por la posibilidad de participar de la actividad y destacó la importancia de sostener estos espacios de expresión y reflexión colectiva, en fechas que forman parte de la historia reciente del país.

La jornada contó con la presencia de autoridades locales y referentes de la comunidad, en un marco que invitó a recordar a las víctimas del terrorismo de Estado y a reafirmar el compromiso social con la construcción de una memoria activa.

En ese contexto, la poesía apareció como una herramienta de expresión sensible y profunda. En uno de los fragmentos compartidos, Valobra resalta:

“Podrán robarnos tantas primaveras,
pero nos queda la voz de la poesía.”

La jornada finalizó en el Instituto Cultural Cañuelas, donde se desarrolló una actividad artística. Allí, Valobra leyó dos poemas y volvió a remarcar la potencia de la palabra como forma de memoria.

Durante el cierre, el subsecretario de Derechos Humanos, Fernando Altamirano, sostuvo:
“Cuando hablamos del 24 de marzo no tengo ninguna duda de dónde me tengo que parar… son 30.000 y no vamos a dar ni un paso atrás”.

POEMA

“Pero nos queda la voz de la poesía” – Raúl Ernesto Valobra

Podrán robarnos tantas primaveras
regresar con su dogma de violencia
podrán arrancar el sol de la bandera
en la absurda bacanal de su herejía
desplegar su esquema de silencios
pero nos queda la voz de la Poesía.

Podrán reprimir nuestras protestas
soltar sus bestias contra el Pueblo
disfrutar con la crueldad del hambre
podrán inocular su dosis de veneno
con la infame apología a la demencia
pero nos queda la voz de la poesía.

Nos quedan metáforas terroristas
capaces de incendiar este universo
embebidas en su néctar irreductible
el desafiante restallar de cada verso
en la sórdida frialdad de la indolencia
como fuego que devora sus entrañas.

Nos queda el ritual que nos transita
la incitante desnudez de las palabras
la frescura que emanan sus estrofas
la profusión que atesora sus recursos
el escándalo que desprende la rima
hiriéndonos con el filo de su espada.

Podrán refugiarse en sus guaridas
y no vernos regresar hasta la plaza
podrán corromper a toda la justicia
con el afán de liberar a genocidas
pero jamás harán que las ausencias
dejen de latir en la voz de la Poesía.