Cañuelas: del silbato del tren al crecimiento sostenido de una ciudad con identidad propia.
Hablar de Cañuelas es recorrer más de un siglo y medio de historia bonaerense. Una ciudad que nació al ritmo del tren creció al compás del campo y hoy se proyecta como uno de los distritos con mayor desarrollo del sur del conurbano.
El tren que marcó el inicio
Si bien la zona ya contaba con actividad rural en el siglo XVIII, la fundación formal de la localidad está ligada a la llegada del ferrocarril. El 30 de agosto de 1865 se inauguró la estación del entonces Ferrocarril del Sud, hecho que transformó definitivamente la región.
El tren permitió el traslado de ganado y productos agrícolas hacia Buenos Aires, atrajo nuevos pobladores y dio forma al casco urbano que comenzaría a consolidarse alrededor de la estación.
Estancias, producción y crecimiento
Durante décadas, Cañuelas se caracterizó por su perfil agropecuario. Grandes estancias y establecimientos rurales marcaron la economía local, con fuerte presencia de la actividad ganadera y, posteriormente, lechera.
Con el correr del siglo XX, el pueblo fue ampliando su infraestructura: escuelas, clubes, parroquias y edificios públicos consolidaron su identidad como comunidad organizada.
Polo internacional y proyección mundial
En las últimas décadas, el distrito se transformó en referencia internacional del polo. Figuras como Adolfo Cambiaso y organizaciones deportivas de primer nivel posicionaron a Cañuelas en el mapa global del deporte ecuestre.
Este crecimiento no solo tuvo impacto deportivo, sino también económico y turístico, atrayendo inversiones y visitantes de distintos países.
Conectividad y expansión urbana
La consolidación de la Autopista Ezeiza-Cañuelas fue otro punto de inflexión. La mejora en la conectividad impulsó el desarrollo residencial, comercial e industrial, ampliando el horizonte del distrito.
Hoy, Cañuelas combina tradición y modernidad: mantiene su esencia rural y su identidad comunitaria, pero al mismo tiempo crece con nuevos barrios, emprendimientos y proyectos productivos.
Una ciudad con raíces firmes

