El tango tiene voz de mujer: herencia, lucha y el florecer de un nuevo legado.

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Este domingo 12 de abril a las 21hs se abre el telón, se presentan sobre el escenario de Juana de Arco el proyecto Tangueras que aúna las voces femeninas del tango de nuestra ciudad. El ciclo comienza nuevamente para este grupo de mujeres amantes del 2×4, que, junto a Juan Fracchi y Leo Mennitto, cantarán clásicos del género.

Por Martín Aleandro

El tango, ese abrazo melancólico que nació en las orillas del Plata a finales del siglo XIX, ha sido históricamente narrado desde la perspectiva del hombre. Sin embargo, detrás de esa fachada de guapos y arrabal, late un corazón femenino que ha moldeado el género desde sus cimientos. Hoy, en el pulso cultural de nuestra región, esa presencia no solo se mantiene viva, sino que se reinventa con una fuerza arrolladora.

La escena local tiene actualmente un nombre propio: Fabiana Banegas. Hija de cantor, Fabiana lleva el tango no como un género aprendido, sino como un legado que la atraviesa. Su historia es la de muchas: una genealogía de resistencia y creatividad que hoy cristaliza en «Tangueras», un proyecto ambicioso y único en Cañuelas. Siete voces femeninas, siete personalidades distintas, se apropian del escenario para demostrar que el tango no es solo memoria, sino un presente vibrante que marca el camino a las nuevas generaciones.

Diálogo con Fabiana Banegas: «Cantar con el corazón»

En una charla íntima con Cañuelas Ya, Fabiana nos permite asomarnos a la cocina de este renacimiento tanguero.

 ¿Cómo nació «¿Tangueras”, este proyecto que reúne a tantas voces femeninas?

Fue algo muy genuino. Pasé por el centro cultural Juana de Arco, hablé con Nicolás, el dueño, y le pedí una fecha. Él tenía todo ocupado, pero descubrimos que diciembre tenía cinco domingos. ¡Dámelo, algo voy a inventar!, le dije. Y así fue. El primer espectáculo fue un éxito total en el año 2024. Después busqué a los músicos, los maestros Juan Fracchi y Leo Mennitto, y en veinte minutos ya tenía la confirmación de doce cantantes talentosísimas. Cada una con su estilo y su edad, armamos un repertorio de tangos, valses y milongas donde todas nos sintiéramos cómodas.

Hoy en día, y para este espectáculo que estamos preparando, siete cantantes se presentarán sobre el escenario de Juana de Arco. Es la vida misma, muchas veces juntarse a ensayar o cumplir horarios para organizar un show es muy difícil, por eso para este domingo somos menos, pero para más adelante quién sabe, quizá somos más que doce, el número no importa, lo esencial es mantener un espacio donde poder cantar y encontrarnos con el público.

Venís de una familia donde el tango era el aire que se respiraba. ¿Qué recuerdos guardás de tu padre y cómo sentís que llevás hoy su bandera?

 De mi papá, lo guardo todo. Disfruté su canto y la pasión con la que vivía cada letra. De él heredé esa forma de transmitir desde las vísceras, de entender que el tango se canta con el corazón. Me llena de orgullo seguir sus pasos; mi familia se emociona mucho porque dicen que tengo sus mismos ademanes, su forma de pararme en el escenario. A veces la gente me para en la calle para contarme anécdotas de él y siempre terminan comparándonos. Es una forma de mantenerlo vivo.

¿Cómo analizás la actualidad cultural de Cañuelas en comparación con lo que viviste de chica?

El cambio es abismal. Recuerdo que antes todo era muy precario, a pulmón. Mi papá traía a los músicos en su propio auto desde Monte o Lobos, les pagaba de su bolsillo y muchas veces terminaba con deudas, pero lo hacía por amor al arte. Hoy, con el apoyo del Instituto Culturay la EMPCA, la realidad es otra. Hay músicos por todos lados, el semillero de artistas es increíble y la sociedad está más abierta. Cañuelas es hoy una tierra de oportunidades, un suelo fértil para quienes quieran expresarse.

La cita

Para quienes deseen ser testigos de este movimiento que une historia y vanguardia, la invitación está hecha: «Tangueras» se presentará este Domingo 12 de abril en Alem y Mitre a las 21:00 hs. El espectáculo será una oportunidad imperdible para encontrarse con la belleza y el carácter de las voces femeninas en el tango de Cañuelas.