Arrieta encabezó el proceso en Misiones y el PJ volvió a elegir autoridades tras 27 años.
El dirigente cañuelense Gustavo Arrieta fue clave en la normalización del peronismo misionero, que volvió a las urnas después de más de dos décadas. Más de 7.200 afiliados participaron del proceso.
Por: @oscarhh10
El dirigente de Cañuelas, Gustavo Arrieta, volvió a tener un rol central en la escena política nacional al encabezar la intervención del Partido Justicialista de Misiones, distrito que el pasado 19 de abril logró normalizar su vida interna y elegir autoridades tras 27 años sin elecciones partidarias.
El proceso, que se desarrolló en los 79 municipios de la provincia, permitió que afiliadas y afiliados del PJ misionero votaran de manera directa y secreta a sus representantes tanto a nivel provincial como local. En total, se habilitaron 112 mesas y participaron más de 7.200 votantes, superando el 13% del padrón.
La intervención, dispuesta por el Consejo Nacional del PJ, fue llevada adelante por Arrieta junto a Máximo Rodríguez, con el objetivo de reordenar el funcionamiento interno del partido, garantizar transparencia y restablecer la institucionalidad partidaria.
Según informó la Junta Electoral, la jornada se desarrolló con total normalidad, sin impugnaciones de peso ni irregularidades que comprometieran el resultado. En la categoría principal, el Consejo Político Provincial, la lista “La Julio Humada” se impuso con el 54,7% de los votos, seguida por “Amplitud Justicialista – Fuerza Patria” con el 41,9%.
Desde sus redes sociales, Arrieta destacó la relevancia del proceso:
“Tal cual nos indicó Cristina Fernández de Kirchner y el Consejo Nacional del PJ: devolverle el ejercicio de la soberanía partidaria a los afiliados y afiliadas del PJ Misiones. Después de 27 años el peronismo misionero volvió a elegir autoridades y construye su futuro”.
En la misma línea, subrayó: “Se puso en valor la legitimidad de origen y el derecho a decidir”, en referencia a la participación de la militancia en la reconstrucción institucional del partido.
El cronograma de normalización continuará hasta el 22 de mayo, cuando se formalice el traspaso de mando y asuman las nuevas autoridades electas, dando cierre a un proceso que marca un punto de inflexión para el peronismo en Misiones.
Con este rol, Arrieta —históricamente vinculado a la política de Cañuelas— vuelve a posicionarse como una figura de peso dentro del armado nacional del justicialismo, llevando la impronta local a un escenario de alcance federal.

