El Ferroclub Cañuelas llevó solidaridad a Arroyo Venado.
Gracias a una colecta realizada entre vecinos de Cañuelas, integrantes del Ferroclub entregaron 37 mochilas con útiles escolares a alumnos de una escuela y un jardín de infantes de Arroyo Venado. La iniciativa también permitió colaborar con el museo ferroviario de la localidad y fortalecer los vínculos entre ambas comunidades.
Por Oscar H. H. – @oscarhh10
Una delegación del Ferroclub Cañuelas protagonizó el pasado fin de semana una emotiva misión solidaria a Arroyo Venado, una pequeña localidad bonaerense perteneciente al partido de Guaminí, ubicada a unos 450 kilómetros de nuestra ciudad. El viaje tuvo como principal objetivo entregar útiles escolares a los alumnos de la Escuela Nº 10 y el Jardín de Infantes Nº 905, gracias a una colecta que contó con una importante participación de vecinos cañuelenses.
La iniciativa también permitió estrechar lazos con el Museo Ferroviario de Arroyo Venado, un espacio inaugurado hace aproximadamente un año con el propósito de preservar la historia del ferrocarril, cuyo servicio dejó de circular por la localidad hace 35 años.
En diálogo con CañuelasYa, Marcelo Abella, integrante del Ferroclub Cañuelas, con sede en Alem y Juárez, brindó detalles de la experiencia.
“Fuimos seis integrantes del Ferroclub: Daniel Santos, Daniel Szewezyk, Adrián Sánchez, José Merlo, Marcelo Rodríguez y yo. Llevamos donaciones para el museo que se creó en Arroyo Venado y mochilas con útiles escolares para los alumnos de la localidad”, explicó.
La campaña solidaria tuvo una excelente respuesta de la comunidad y permitió reunir 37 mochilas completas con útiles escolares, que fueron destinadas a los niños de ambas instituciones educativas.
“Todo se hizo gracias a una gran colecta en Cañuelas. Participó muchísima gente de la ciudad y estamos realmente muy agradecidos porque nos dieron una mano bárbara para completar las donaciones destinadas a cada nene de la escuela y del jardín”, destacó Abella.
Una experiencia cargada de emoción y agradecimiento
La llegada de la delegación cañuelense estuvo marcada por el cálido recibimiento de los vecinos de Arroyo Venado, quienes compartieron un almuerzo con los visitantes antes de recorrer las instituciones educativas.
“La experiencia fue espectacular. La gente de Arroyo Venado nos estaba esperando y nos recibió con una comida. Después visitamos el jardín, entregamos los regalos y conocimos a los alumnos, las maestras y los directivos. Realmente, gente maravillosa”, expresó Abella.
Durante la jornada, los integrantes del Ferroclub también visitaron el museo ferroviario local, que se encuentra dando sus primeros pasos en la recuperación y preservación del patrimonio histórico de la región.
“Nos sirvió para conocer el museo y también para entregarles algunas piezas históricas que teníamos en el Ferroclub Cañuelas”, señaló.
Un recorrido por la historia ferroviaria de la región
Además de la actividad solidaria, la delegación aprovechó el viaje para recorrer Guaminí, Carhué y Coronel Suárez, localidades que conservan importantes testimonios de la historia ferroviaria bonaerense.
Las visitas estuvieron vinculadas con un trabajo de investigación que lleva adelante Andrés Santos, integrante del Ferroclub Cañuelas, sobre las antiguas mesas giratorias ferroviarias, instalaciones utilizadas para cambiar la orientación de las locomotoras.
Abella explicó que cada ferrocarril contaba con características particulares y destacó el caso de Carhué, donde todavía se conserva una mesa giratoria adaptada para operar con locomotoras de diferentes trochas.
“En Carhué hay una mesa giratoria muy abandonada que tenía la particularidad de servir a dos ferrocarriles: el Roca, de trocha ancha, y el Midland, de trocha angosta, que salía de Puente Alsina”, detalló.
La recorrida continuó por Coronel Suárez, donde pudieron observar otras dos instalaciones ferroviarias históricas.
“En Coronel Suárez hay dos mesas giratorias, una del Ferrocarril Roca y otra del Rosario–Puerto Belgrano, que está en desuso y tiene una estructura enorme, de 21 metros de largo”, agregó.
Agradecimiento y nuevos proyectos
Al realizar un balance de la experiencia, Marcelo Abella destacó tanto el compromiso de los vecinos de Cañuelas como la hospitalidad de la comunidad que los recibió.
“Pasamos jornadas maravillosas, con muchas charlas y anécdotas. Queremos agradecer a toda la gente de Cañuelas que colaboró con las donaciones, a los compañeros del Ferroclub que no pudieron viajar y, por supuesto, a toda la gente de Arroyo Venado”, manifestó.
La institución ya proyecta una nueva actividad que tendrá como destino Empalme Barrancosa–San Enrique, en el partido de Saladillo, un sector vinculado con el antiguo ramal R-12 del Ferrocarril General Roca, que formaba parte del recorrido ferroviario entre Empalme Lobos y General Alvear.
De esta manera, el Ferroclub Cañuelas continúa combinando su compromiso con la preservación del patrimonio ferroviario y la solidaridad, demostrando que los vínculos construidos alrededor de la historia del tren también pueden convertirse en oportunidades para ayudar a otras comunidades.



