Juramento a la Bandera en Cañuelas, un eco de libertad y compromiso en la Plaza Belgrano.
En una mañana donde la frescura del invierno incipiente se vio templada por el fulgor de un sol unánime, la Plaza Manuel Belgrano se vistió de civismo y solemnidad. En este sagrado espacio público, la comunidad educativa de Cañuelas se congregó para evocar la memoria del prócer paradigmático de nuestra emancipación, en el marco de la tradicional promesa de lealtad a la insignia patria por parte de los alumnos de cuarto grado de los establecimientos del distrito.
Por Martín Aleandro
El paisaje, configurado por guardapolvos blancos y estandartes heráldicos de diversas instituciones públicas y privadas, cobró una vibración particular cuando la Agrupación Sinfónica de la Provincia de Buenos Aires ejecutó los acordes del Himno Nacional. Aquella melodía, unificadora por antonomasia, fue interpelada por el canto coral de un centenar de niños, docentes y familias que resignificaron el tejido comunitario a través de la voz.
La Intendenta Municipal, Marisa Fassi, presidió la ceremonia protocolar y pronunció un discurso de profunda carga emotiva e histórica, orientado a destacar los valores fundacionales de Manuel Belgrano. El punto culmen de la jornada devino en la alocución de la jefa comunal, quien, al interrogar a los jóvenes aspirantes sobre su compromiso con el símbolo nacional, exclamó con firmeza:
«¿Prometen defenderla, respetarla y amarla, con fraterna tolerancia y respeto, estudiando con firme voluntad, comprometiéndose a ser ciudadanos libres y justos?»
La respuesta, un unísono y categórico «¡Sí, prometo!», no solo clausuró el interrogante ritual, sino que inauguró en los educandos una nueva etapa de responsabilidad civil. Fassi recordó que la bandera fue gestada bajo los axiomas imperecederos de «la libertad y la unidad», instando a los presentes a replicar dichos principios en cada acto de la cotidianeidad.
Tras el epílogo del juramento, la marea de estudiantes inició un desfile cívico hacia la intersección de las calles Del Carmen y Libertad. Allí, un palco oficial provisto de animadores y hacedores culturales se acopló a la sinfónica provincial para coronar la jornada con un repertorio de piezas líricas populares en homenaje a la enseña patria, transformando el rigor del acto oficial en una auténtica fiesta de la identidad cañuelense.



