La importancia de la transmisión didáctica en la Escuela de Música Popular de Cañuelas.

Compartir

A propósito de la reciente charla dictada por los maestros Daniel Figueroa y Raúl Gutta sobre la genealogía de los ritmos afroamericanos, la excelencia técnica de los docentes se transforma en un legado pedagógico vivo y un puente inquebrantable con el alumnado.

Por Martín Aleandro

El acontecimiento pedagógico sucedido ayer, 18 de junio, en el SUM de la Escuela de Música Popular de Cañuelas (EMPCA), merece ser examinado fundamentalmente como un éxito de la transmisión didáctica. Cuando figuras de la relevancia de Daniel Figueroa y Raúl Gutta se disponen a desentrañar la profunda trama de los ritmos afroamericanos en América Latina y su decisiva influencia en la estética contemporánea, la clase magistral abandona su habitual formato unilateral para transformarse en un diálogo epistémico de alta calidad. Resulta fascinante observar cómo el saber musical se codifica y se vuelve inteligible demostrando así que la relevancia de un maestro no reside únicamente en su virtuosismo individual, sino en su generosa capacidad de legar el conocimiento.

Cañuelas Ya tuvo la posibilidad de hablar con Raúl Gutta que nos contó que la charla se centró en: “la música afroamericana, pero concentrando la información en los ritmos afrocolombianos y la similitud existente con los ritmos argentinos. Este tipo de charla apunta a que los estudiantes entiendan los fundamentos esenciales que tuvieron grupos famosos como Los Palmeras para ejecutar una cumbia con un estilo tan auténtico como peculiar”. 

Esta performance didáctica, que convocó de manera unánime a la totalidad de la matrícula estudiantil de la institución, reconfigura de modo sustancial el pacto pedagógico y los vínculos humanos intramuros. El aula se vio dinamizada por una propuesta que superó la mera transferencia formal de datos; la presencia y el gesto de Figueroa y Gutta actuaron como puentes afectivos e intelectuales que acortaron la histórica distancia asimétrica entre el cuerpo docente y el alumnado. Es en esta sincronía exacta entre la palabra explicativa y la ejecución instrumental donde la práctica docente se revela en su dimensión más noble, logrando que los estudiantes no actúen como simples receptores pasivos de un catálogo musical, sino como sujetos activos de una tradición cultural compartida que los interpela de modo directo.

A modo de conclusión, jornadas de esta naturaleza institucionalizan un estándar de calidad educativa que debe servir como faro metodológico para las disciplinas humanísticas y artísticas en su conjunto. El masterclass dictado en la EMPCA deja una certeza ineludible: la verdadera transmisión didáctica no estriba en simplificar el objeto de estudio, sino en construir escalones conceptuales necesarios para que el alumno ascienda hacia él y lo asimile como propio.