La música compartida como punto de encuentro.
Este jueves 3 de septiembre, en una velada en Juana de Arco, Matías «Keke» López y Joaquín Errandonea entramarán sus guitarras en un concierto donde confluyen el folklore, el jazz y la canción rioplatense, acompañados por músicos invitados de la escena local.
Por Martín Aleandro
La creación artística cobra sentido cuando trasciende el mero virtuosismo individual para convertirse en un espacio de confluencia entre pares, un territorio común donde las identidades sonoras locales dialogan, se entrelazan y se resignifican. En el entramado cultural bonaerense, las búsquedas compartidas entre músicos vecinos no solo fortalecen el tejido comunitario y la docencia musical en nuestras instituciones, sino que también estimulan la generación de nuevos lenguajes estéticos que abrevan tanto de la tradición folklórica y la canción rioplatense como de las libertades de la improvisación. A propósito de su próxima presentación conjunta el jueves 3 de septiembre a las 22:00 hs en Juana de Arco (Alem y Mitre), Cañuelas Ya dialogó con el músico y docente Matías «Keke» López sobre este cruce de cuerdas y sensibilidad junto a Joaquín Errandonea.
—¿Cómo surge la iniciativa de compartir escenario con Joaquín Errandonea para esta presentación en Cañuelas?
—Surge de manera muy espontánea, a partir del deseo de compartir. Ambos somos profesores en la Escuela de Música y en el Instituto, y fuimos encontrándonos en las zapadas de la EMPCA (Escuela de Música de Cañuelas). Ahí descubrimos una gran afinidad en cuanto a nuestros gustos musicales y en la forma de interpretar y sentir la música. A partir de esa coincidencia, pensamos en organizar una fecha donde pudiéramos poner en común nuestras composiciones y abordar juntos este repertorio.
—Considerando los recorridos de cada uno, ¿cuál es la propuesta estética y sonora que el público va a encontrar en el espectáculo?
—Joaquín es un gran guitarrista con un bagaje muy rico en tintes y estilos orientados al jazz, mientras que mi búsqueda está más enfocada en la música popular, el folklore bonaerense y la canción rioplatense. Nos une fuertemente ese formato de canción rioplatense. El concierto será una mixtura: por momentos cada uno tocará sus temas, pero la dinámica principal del show será la intervención mutua, compartiendo el escenario de principio a fin, alternando voces y guitarras con momentos de improvisación, pero siempre manteniendo la canción como eje estructurante.
—Además del dúo central, sabemos que habrá músicos invitados que sumarán sus timbres a la velada…
—Así es. Contaremos con la participación de Esteban Sarlenga, quien interpretará una huella de mi autoría y un tema de Nico Ibarburu. También se sumará Ezequiel Angeleri, guitarrista y colega docente de la EMPCA. Con Ezequiel y Joaquín vamos a presentar unas obras escritas para tres guitarras que compuse tiempo atrás; incluso grabamos una de ellas a principios de este año, por lo que será una excelente oportunidad para abordarlas en vivo.
—¿Cómo se articula este proyecto en conjunto con las búsquedas personales que cada uno viene desarrollando?
—Si bien esta fecha nació como un encuentro puntual, está abierta a lo que pueda ir germinando hacia adelante. En lo personal, me encuentro abocado a diversos proyectos: por un lado, un cuarteto de rock que mixtura elementos folklóricos; por otro, una propuesta como solista centrada en la canción; y, paralelamente, mi labor como sesionista. Con el trío de guitarras también nos estaremos presentando el sábado 5 de septiembre en La Plata y el 20 de septiembre en un teatro de Capital Federal, con un repertorio escrito específicamente para esa formación. Joaquín, por su parte, viene preparando material audiovisual de música instrumental vinculado al jazz. Este encuentro en Cañuelas nos permite hacer una pausa para reencontrarnos desde la guitarra y la canción entre colegas y amigos.

