Matices convirtió la memoria en arte: una noche intensa, colectiva y profundamente emotiva en Cañuelas
Con una propuesta que combinó danza, música y compromiso social, el grupo Matices protagonizó el pasado viernes 27 de marzo un “Encuentro por la Memoria” en la Sociedad de Fomento 12 de Octubre, que dejó una fuerte marca en el público y confirmó el crecimiento de este colectivo artístico local.
Detrás de la iniciativa está Silvia Morales, conocida como Chivy, profesora del grupo, quien encabezó junto a sus compañeros una construcción que fue mucho más que una puesta escénica: fue un proceso comunitario atravesado por la historia, la identidad y el deseo de generar conciencia.
“Queríamos dejar un mensaje, invitar a reflexionar y hacerlo desde el arte”, resumió Chivy, al recordar cómo la idea empezó a tomar forma tras una experiencia previa en 2025 que, pese a haber sido improvisada, generó un impacto que los impulsó a ir por más.
Un camino que nace desde la experiencia
Chivy no es oriunda de Cañuelas: llegó desde González Catán, en La Matanza, con una historia marcada por la danza desde muy chica. Su recorrido incluye pasos por agrupaciones como El Rancho, Quillamachi y el ballet folclórico Añoranzas, además de su formación en el profesorado del Nelly Ramicone.
“Todo lo que soy hoy lo aprendí en esos espacios, tanto en lo artístico como en lo humano”, cuenta, y reconoce que esa experiencia es la base de lo que hoy transmite en Matices.
El proyecto comenzó casi de manera casual, a partir de una charla con Mariana Berhule —hoy integrante clave del grupo—, quien la impulsó a volver a la danza y dar sus primeras clases en el Centro Cultural Emergente. Lo que empezó como un taller se transformó con el tiempo en algo mucho más sólido y comprometido.
De taller a colectivo artístico
Matices creció, se transformó y fue encontrando su identidad. Con integrantes que se suman, se van o regresan, el grupo se consolidó como un espacio dinámico, donde lo colectivo es el motor principal.
“No hay una dirección unilateral. Las decisiones se toman entre todos, cada uno tiene un rol y eso nos fortalece”, explican. La organización incluye desde la parte coreográfica hasta la producción, redes, logística y contenidos.
Si bien la dirección artística está a cargo de Chivy, el trabajo se construye de manera profundamente colectiva: hay una gran tarea detrás que se comparte entre todos los integrantes, desde la planificación hasta la puesta en escena.
Además, cada encuentro del grupo no se limita únicamente al ensayo. Antes de trabajar, hay un espacio de charla, de encuentro, de abrazo y compañerismo que también forma parte esencial del proceso creativo.
Una noche que habló por sí sola
El Encuentro por la Memoria reunió a unas 200 personas en un clima que fue creciendo en intensidad a lo largo de la jornada. Hubo momentos de silencio profundo, aplausos sostenidos y una conexión constante entre artistas y público.
“Fue como un diálogo permanente. Cada reacción tenía un sentido”, destacan desde el grupo.
La jornada contó además con la participación de distintos artistas y colectivos que aportaron sus propias miradas. A lo largo de la noche hubo propuestas de danza, música, teatro y poesía, en una construcción colectiva que enriqueció el mensaje del encuentro.
Participaron la Compañía de Danza El Rejunte, Marea, Quimereando, Leo Parisi, Los Cantores del Camino, Peter y los Pájaros y el colectivo teatral, que realizó un trabajo destacado y acompañó con un fuerte compromiso durante toda la organización.
En el caso de Quimereando, la conexión fue aún más cercana: algunas de sus integrantes forman parte también de Matices, lo que generó un vínculo artístico y humano que se viene fortaleciendo con el tiempo. “Venimos acompañándonos mutuamente”, remarcan, en una dinámica que potencia el trabajo colectivo y la construcción de redes culturales en la comunidad.
Lo que viene: una peña con identidad propia
Con la emoción todavía a flor de piel, Matices ya mira hacia adelante. El próximo gran objetivo será su peña aniversario, que tendrá lugar en septiembre y que ya tiene una fecha simbólica definida: el 16 de septiembre.
“Estamos muy contentos con lo que somos hoy, con todo lo que fuimos construyendo. Hubo momentos de desorden, de incertidumbre, pero eso también nos hizo crecer”, reflexiona Chivy.
Con una identidad basada en lo humano, lo colectivo y el compromiso artístico, Matices sigue consolidándose como una de las propuestas culturales más auténticas de Cañuelas, donde la danza no es solo movimiento, sino también memoria, mensaje y comunidad.


