Las guitarras sensibles de Flores y Esteban Sarlenga en Cañuelas.
En el marco de un dinámico entramado cultural local, el reconocido ensamble porteño Las guitarras sensibles de Flores desembarca en el escenario de Juana de Arco junto al intérprete popular Esteban Sarlenga. La propuesta, fijada para este jueves 20 de agosto a las 21:00 horas en la intersección de las calles Alem y Mitre, constituye un verdadero acontecimiento poético y musical para la comunidad cañuelense. A través de un recorrido que abraza las cuerdas tangueras y la voz popular, la velada promete generar emoción colectiva.
Por Martín Aleandro
La llegada de este calificado ensamble de guitarras a nuestra ciudad no solo ratifica la vigencia del tango en la Cuenca del Salado, sino que redefine los espacios de circulación de la cultura popular bonaerense. La conjunción entre la destreza instrumental de Las guitarras sensibles de Flores y la expresividad vocal de Esteban Sarlenga encuentra en el Resto Bar Juana de Arco un ambiente propicio para el encuentro íntimo de la comunidad con su patrimonio sonoro. Frente a un panorama en el que la creación artística resiste y se proyecta desde la autogestión, la cita de este jueves trasciende la mera oferta gastronómica o de entretenimiento: se consolida como un espacio pedagógico e identitario donde la memoria del arrabal dialoga directamente con la sensibilidad de nuestro tiempo.
Cañuelas Ya tuvo la posibilidad de charlar con Guillermo Martel días antes del espectáculo.
—Su trabajo constante con la música rioplatense lo posiciona como un observador privilegiado de nuestro mapa cultural. En este contexto, ¿cómo evalúa la actualidad del arte y la música en nuestro país?
—Al país siempre lo veo bien en el plano cultural, porque está lleno de artistas valiosísimos. Me los cruzo todo el tiempo, veo su trabajo y compruebo que hay una movida impresionante. La cantidad y la calidad artística que tiene la Argentina es increíble. Ahora bien, a nivel de políticas culturales de escala nacional, creo que estamos en el peor momento. Hay gente en lo más alto del poder que lamentablemente no tiene conciencia, que es muy ignorante respecto de todo lo que significa el arte y cómo transforma la calidad de vida. Creo que ahí radica la diferencia sustancial entre sobrevivir y vivir, y yo elijo vivir. Como humanidad todavía somos muy inmaduros y entendemos poco de qué se trata la vida; la profundidad y la belleza están directamente conectadas con el arte. Si en tu vida no le das espacio al arte, no le estás dando espacio a la belleza.
—Cañuelas cuenta con un ecosistema cultural propio, con instituciones dedicadas a la formación en música popular. ¿Qué lectura hace de esta dinámica territorial y de las oportunidades para los jóvenes?
—Sé que Cañuelas tiene una movida cultural hermosa. Me encanta la escuela de música popular que tienen, cómo arman las jam sessions y cómo le dan la oportunidad a un montón de pibes de conectarse con la música. En su momento trabajé en un proyecto similar en Medellín, armando una orquesta-escuela de tango, y hoy esos chicos son músicos profesionales dedicados plenamente al tango. Hay una frase reveladora sobre esto: si a un niño lo abandonás y es inteligente, le enseñarán a manejar un arma y será un gran delincuente; en cambio, si a ese mismo chico en lugar de un revólver le ponés un violín en la mano, se transformará en un gran violinista. Nosotros tenemos la responsabilidad de darle la oportunidad a los chicos para que exploten su inteligencia haciendo cosas hermosas como la música.
—Recientemente el disco Pillos y atentos recibió una distinción de enorme relieve en el ámbito del tango. ¿Qué significó ese reconocimiento para el grupo?
—Ese premio fue muy gratificante, sobre todo porque fuimos elegidos entre más de 180 discos nuevos. Por suerte se está produciendo muchísima música vinculada al tango y a la música urbana de Buenos Aires. Que nuestro material haya sido seleccionado y premiado por gente especialista, que sabe muchísimo de tango, es un abrazo, un mimo muy lindo. Te permite saber que lo que estás haciendo tiene un rebote y un eco real en el medio.
—¿Con qué propuesta musical y estética se va a encontrar el público que concurra a Juana de Arco?
—Estamos a pleno, atravesando un momento muy lindo con las guitarras. Al disco del año pasado le fue muy bien y, al mismo tiempo, estamos preparando material nuevo. La gente que se acerque a Cañuelas o nos acompañe en los festivales va a escuchar composiciones de Pillos y atentos, pero también varios adelantos de lo que estamos maquetando. Nos encuentra más unidos y conectados que nunca con la música y con el tango.

