Luego del triunfo peronista, Juntos por el Cambio se cruje tanto a nivel nacional como en Cañuelas.

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Juntos por el Cambio cruje. Como nunca antes lo hizo en su historia desde que la coalición se formó, allá por 2014, con el sello de Cambiemos. El duro golpe de que Patricia Bullrich no haya ingresado al balotaje luego de sacar un magro 24% de los votos en las generales, sumado a su apoyo explícito a Javier Mieli, detonaron todos los enfrentamientos para un espacio que se encuentra difuso y fragmentado.

Por: Eduardo Vitali.

El fundador del principal accionista de la coalición, Mauricio Macri, jugó sus fichas para que Bullrich y Luis Petri comunicaran su respaldo al candidato libertario. Fue una decisión sin el aval del resto del espacio que, de manera divida se fue pronunciando al respecto. Primero los radicales, luego Horacio Rodríguez Larreta y por último la liga de los gobernadores. Todos el mismo miércoles y con el mismo mensaje: ni Milei ni Sergio Massa.

La Unión Cívica Radical fue el espacio que menos disimuló las críticas de manera ácida al ingeniero Macri. “Están fuera de la coalición”, sostuvo el presidente del partido a nivel nacional, Gerardo Morales, durante la conferencia de prensa.

Por su parte, el senador nacional, Martín Lousteau, este viernes publicó un duro tuit hacia el ex presidente. “Es el gran responsable del fracaso de Juntos por el Cambio y de traernos a esta situación angustiante de tener que elegir entre dos opciones pésimas para el futuro de la Argentina”, apuntó.

Pero las secuelas de esta ruptura son previas a las PASO. “La interna fue feroz e innecesaria”, aseguran varios dirigentes importantes de JxC, en alusión a la interna entre Larreta y Bullrich, que dividió en dos a la coalición.

Con matices, en Cañuelas el panorama es similar: Juntos por el Cambio cruje. Días antes de las elecciones generales se difundieron videos que mostraban cómo se repartían boletas de Santia Mac Goey, el candidato larretista ganador de las PASO, junto al tramo nacional de Javiero Milei, el candidato libertario.

Esto hizo poner el grito en el cielo al otro sector del Pro que encabezan Carlos Alvarez y Natalia Blasco. “Era previsible. Lo hicieron en todo el corredor de ruta 3 y Máximo Paz.En el centro no se animaron a hacerlo”, confesó una dirigente que es parte del espacio. 

La pésima performance electoral de JxC a nivel local derivó en una implosión anunciada. Mac Goey obtuvo el 24,93% de los votos, apenas encima del 24,18% que sacó Evelyn Cantoni, la candidata de LLA. La intendenta Marisa Fassi ganó con el 47,33%.

“La derrota hizo estragos” cuenta un dirigente que fue parte de la campaña proselitista. “Ya estaba todo mal. Y cuando perdes todos se enojan”, agrega.

La derrota, a pesar de ser anunciada, aún resulta indigerible para todos los principales satélites de la coalición. “Reponiendosno del golpazo e intentando pensar a futuro”, confiesan. Ese futuro se avecina poco prometedor para JxC, no solo por la inexorable reconfiguración que se gestará en caso de que siga en vida, sino por la poca representatividad que tendrán en el Concejo Deliberante: de las nuevas bancas que estaban en juego, solo lograron ganar dos, al igual que los libertadores. Las 5 restantes fueron para Unión por la Patria, que tendrá mayoría.