Pappo en Cañuelas, ¿por qué tributar a nuestros grandes músicos?

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El próximo sábado 30 de mayo a la medianoche, las calles Alem y Mitre albergarán en el emblemático local Juana de Arco este sentido homenaje a Pappo a cargo de Jueces de Mármol. Este tipo de eventos demuestra que el rock continúa latiendo en los escenarios locales, reivindicando el territorio bonaerense como un espacio donde la memoria sonora se reactualiza, se comparte y, fundamentalmente, se mantiene viva.

Por Martín Aleandro

El ejercicio del homenaje no es un mero acto de nostalgia, sino una necesidad académica y social para resguardar el patrimonio identitario. A través de propuestas como el tributo que se realizará en Cañuelas, el legado de las leyendas del rock nacional se mantiene vigente para las nuevas generaciones.

La preservación de la memoria cultural constituye un imperativo ético y pedagógico para cualquier comunidad que pretenda comprender su presente. En el entramado de nuestra identidad, la música popular —y de manera muy particular el rock argentino— opera como un texto vivo que narra las transformaciones, las tensiones y las pasiones de nuestra historia social. Homenajear a aquellos creadores que moldearon nuestra sensibilidad colectiva no debe ser interpretado como un ejercicio pasivo de melancolía, sino como un acto de estricta justicia cultural y de transmisión de saberes esenciales.

Figuras de la magnitud de Norberto «Pappo» Napolitano han dejado una huella insoslayable que atraviesa a múltiples generaciones de argentinos. Su impronta poética y musical, arraigada en las fibras más auténticas del blues y el rock pesado, conforma un legado estético que corre el riesgo de diluirse ante la vorágine de la inmediatez contemporánea si no mediaran dinámicas de rescate activo. Por este motivo, iniciativas artísticas como las que lleva adelante la banda Jueces de Mármol revisten un valor académico y comunitario trascendental, pues configuran un puente estético indispensable para que los lenguajes, las texturas y el espíritu de estas obras seminales permanezcan al alcance y en el horizonte receptivo de las juventudes venideras. La localidad de Cañuelas se consolidará una vez más como un espacio de resistencia y celebración para este género musical.